Pasaron 21 años desde que Lionel Messi dio su primer paso como profesional, y aún así, su emoción sigue intacta. El astro argentino recordó en redes sociales su debut con el Barcelona, aquel día en el que comenzó la leyenda.
“21 años ya… Increíble”, escribió junto a una foto que desató una ola de sentimientos entre los hinchas. Tres palabras bastaron para que el mundo del fútbol se detuviera a mirar atrás.
Fue el 16 de octubre de 2004, en el estadio Olímpico de Montjuïc. El entrenador Frank Rijkaard decidió darle minutos a un adolescente de 16 años que esperaba su oportunidad en el banco. Deco salió del campo, y con el número 30 en la espalda, Messi entró para cambiar la historia.
Ese instante mínimo se transformó en el punto de partida de una carrera sin comparación: el chico de Rosario que soñaba con jugar en Primera se convirtió en el jugador más grande de todos los tiempos. Con el Barcelona ganó todo —35 títulos, 4 Champions, y un legado inmortal—, pero su mayor conquista fue mantenerse fiel a sí mismo.
Hoy, 21 años después, Messi vuelve a mirar atrás con gratitud y humildad. Porque su historia, más allá de los goles y los trofeos, sigue siendo la de un chico que nunca dejó de amar el fútbol.

