Ana Villagra celebró el fin de su carrera en una caravana por Comodoro que inundó las redes sociales. En una charla exclusiva, repasa su paso por la universidad pública, su rol como voluntaria en la pandemia y el apoyo de la comunidad que la vio crecer.
Hay momentos que marcan un antes y un después, y para Ana Belén Villagra, ese instante ocurrió hace unos días entre el Cerro Chenque y la costanera local. Tras rendir su último examen final de la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), lo que empezó como el «típico festejo universitario» terminó convirtiéndose en una noticia viral que tocó el corazón de los comodorenses.
«El video salió de manera espontánea», cuenta Ana con la frescura de quien todavía procesa la repercusión. Mientras celebraba con su familia y amigos en la última parada de su recorrida festiva, un periodista local se acercó a entrevistarla. Lo que ella no imaginó fue que, días después, ese clip tendría miles de reproducciones y cientos de comentarios cargados de afecto. «No miré la nota al principio, pero el periodista me contactó para decirme que se había vuelto muy viral y para incentivarme a leer los mensajes de la gente de la ciudad dándome buenos ánimos», relata la flamante médica.
Formada en la emergencia
La trayectoria de Ana no fue solo de libros y aulas; estuvo marcada por un compromiso social profundo. Durante la pandemia, cuando la incertidumbre reinaba, ella y su hermana se anotaron como voluntarias para colaborar con el sistema sanitario. «No me esperaba el llamado tan rápido. Desde el primer día empecé en los centros de hisopado y me ‘adoptó’ la gente de la Secretaría de Salud», recuerda con emoción.
Ese periodo fue su primer contacto real con el campo de batalla de la salud pública. Para Ana, trabajar codo a codo con profesionales en medio de la crisis sanitaria fue una escuela acelerada de crecimiento personal y académico. En su memoria resuenan nombres que fueron clave en su formación, como el del Dr. Kilodrán del Centro de Salud San Cayetano: «Fue uno de mis principales referentes, un doctor que nos acompañó durante muchos días y lo recuerdo con mucho cariño».
El valor de la red
Detrás del guardapolvo blanco y la alegría del título, Ana destaca la red de contención que hizo posible este logro. La vida universitaria en la Patagonia tiene sus desafíos, y el tramo final —especialmente los meses de verano— fue una prueba de fuego que superó gracias a la pertenencia y el compañerismo.
«Quiero agradecer a mis compañeros de carrera, especialmente a dos que estuvieron conmigo desde diciembre hasta febrero ayudándome a terminar las últimas materias», expresa Ana, subrayando que esos meses de estudio intenso quedarán grabados para siempre en su vida. Con el título bajo el brazo y el reconocimiento de una comunidad que la vio trabajar cuando más se la necesitaba, Ana Belén Villagra inicia ahora una nueva etapa, llevando consigo los valores de la universidad pública y el afecto de un Comodoro que ya la siente «su» doctora.

