La educación primaria en Argentina atraviesa un fenómeno que ya se empieza a sentir con fuerza en varias provincias: la disminución de la matrícula escolar. Según advirtió Graciela Álvarez, supervisora secretaria de la Supervisión Seccional de Nivel Primario, la tendencia a la baja no es nueva, pero se profundizó en el último año y afecta tanto a escuelas públicas como privadas.
“Es considerable el descenso de matrícula para la inscripción a primer grado, y lo mismo atraviesa el nivel inicial”, explicó Álvarez.
En el caso de la región sexta de Chubut, los números son claros: el promedio ronda apenas 17 estudiantes por primer grado para el ciclo 2026, una cifra que preocupa en comparación con años anteriores.
El problema no se limita al sector estatal. Las escuelas de gestión privada también sienten el impacto, con menos inscripciones y familias que evalúan cambiar a sus hijos a instituciones públicas. “Si bien los estudiantes que provienen del nivel inicial privado suelen continuar en ese mismo sector, se observó que hubo consultas para ingresar en la gestión pública. La realidad de nuestro territorio es esa: hoy existe una movilidad considerada y se registran pases frecuentes”, detalló la supervisora.

Este escenario refleja una problemática que trasciende a la región patagónica y se da en todo el país. Factores como la crisis económica, la baja en la natalidad y la migración interna hacia otras provincias explican parte de esta caída en las inscripciones escolares.
A nivel nacional, especialistas ya venían advirtiendo que la combinación de menos nacimientos en la última década y la situación económica actual impactaría directamente en las aulas. El resultado se empieza a ver: menos alumnos por grado y mayor rotación entre la educación pública y privada.

