El barrio Marquesado ya no duerme. Como pasó antes en Sismográfica y Médanos, la zona se transformó en un combo explosivo de angustia, incertidumbre y bronca contenida. Tras el desalojo preventivo y el corte total de gas, agua y cloacas, 41 familias tuvieron que irse de sus casas casi de un día para el otro. El problema: no tienen adónde ir.
Hoy, la mayoría está repartida entre casas de familiares y amigos, sin plata para pagar un alquiler y con un miedo que no afloja: que en su ausencia les ocupen o les roben lo poco que quedó.
En las últimas horas, los vecinos se reunieron con el viceintendente Maximiliano Sampaoli y entregaron un petitorio con puntos urgentes. El reclamo principal es uno solo y bien claro: una respuesta habitacional ya.
“Estamos evacuados. Nos tuvimos que ir porque nos cortaron los servicios, pero no tenemos casa ni dinero para alquilar”, contó una de las voceras del barrio a Crónica.

Desde el municipio se comprometieron a habilitar subsidios de alquiler entre hoy y mañana, aunque puertas adentro la preocupación sigue intacta. Los vecinos ya entregaron un relevamiento completo con:
Cantidad de integrantes por familia
Personas con movilidad reducida o accidentadas
Vecinos con enfermedades de base que requieren atención urgente
Aun así, las dudas pesan. “No sabemos si el subsidio alcanza ni por cuánto tiempo. La emergencia se declaró por 90 días, pero quieren estirarla a un año”, explicaron.
Casas vacías, barrio oscuro y vigilancia vecinal
Otro foco rojo es la inseguridad. Si bien hay presencia policial, los vecinos aseguran que no alcanza. Con las casas vacías y poca iluminación, empezaron los movimientos raros.
Una vecina relató un episodio que encendió todas las alarmas:
“Hace dos noches entró una mujer con chicos a mi casa. Los vecinos la vieron por las cámaras, fueron y la mujer se fue diciendo que la casa era de ella”.
Para evitar que el barrio se convierta en tierra de nadie, las familias organizaron guardias vecinales. Algunos se quedan durante el día en viviendas que ya fueron declaradas inseguras; otros duermen cerca de sus casas para no perderlas. Literalmente, hacen vigilia por lo que fue su hogar.
Fuente: Diario Crónica

