En tiempos donde la burocracia suele ir a paso de tortuga con sueño, Puerto Madryn metió un gol de media cancha: logró reducir más del 80% los plazos para tomar Cámara Gesell a víctimas menores de abuso sexual. Antes había que esperar casi medio año. Ahora, un mes. Sí, leíste bien: un mes.
Y no, no fue magia, ni cábala, ni estampita: fue laburo en equipo entre el Ministerio Público Fiscal, jueces, Defensa, Asesoría de Familia y la Oficina Judicial. Se sentaron, diagnosticaron, sacaron la calculadora, se pasaron WhatsApps y dijeron: che, ¿y si dejamos de dar vueltas?
Qué cambió
Ahora el circuito funciona como un delivery de justicia (pero que llega a tiempo):
A los 3 días de la denuncia ya hay entrevista con psicología.
A los 14 días se hace la Audiencia de Apertura.
En esa misma instancia se fija la fecha de Cámara Gesell, sin whatsapp, sin “te aviso mañana”, sin “lo vemos la semana que viene”.
Resultado: menos revictimización, menos angustia, menos espera y más seriedad.
Los números que hablan solos
Plazos: de 170 días a 32.
Se redujo un 40% la carga, lo que permitió priorizar casos más urgentes.
Nueve de cada diez entrevistas son para niñas, niños y adolescentes.
El cambio impacta directo en lo más importante: la voz de la víctima está más fresca, más cuidada y más escuchada.
Por qué importa — y mucho
No solo se acelera la investigación, se evita que el sistema sea otro peso en la mochila de pibes que ya cargan con demasiado.
Desde Fiscalía señalaron que esto demuestra que cuando las instituciones dejan el ego en la puerta y laburan juntas, el reloj de la justicia —por una vez— corre más rápido que el del dolor.
Fuente: Ministerio Público Fiscal

