La oficial ayudante María San Martín, desaparecida desde el sábado por la tarde cuando se dirigía a cubrir un adicional en una empresa petrolera a unos 70 kilómetros de Sarmiento, no es una policía más. En 2023 fue protagonista de un hecho que todavía recuerdan los vecinos del barrio Pueyrredón, cuando le puso el cuerpo a la inseguridad y frenó a un ladrón que venía haciendo de las suyas en la zona.
San Martín, que prestaba servicio en la Seccional Tercera, patrullaba a pie cuando una conductora la alertó: estaban robando una vivienda en La Nación casi Francisco Behr. Sin dudarlo, la oficial golpeó la puerta del domicilio y fue atendida por el dueño de casa, un anciano de 88 años con problemas auditivos, que ni siquiera había notado lo que pasaba.
En ese momento, María escuchó el estallido de un vidrio y vio la silueta de un hombre en el patio interno trasero. Segundos después, el sospechoso apareció con un cuchillo, dos pares de zapatillas y ropa lista para llevarse como botín. San Martín reaccionó rápido: cerró el portón de rejas del frente y le bloqueó la salida.
El ladrón, acorralado, empezó a doblar las rejas a la fuerza y finalmente logró saltar el portón para escapar. Pero no llegó lejos. María ya había pedido apoyo por radio y salió detrás suyo sin perderlo de vista. La persecución siguió por Colonos Galeses, La Prensa y La Nación, hasta que un móvil policial lo interceptó frente al Natatorio Municipal.
Así cayó Bruno Sambueza, gracias a la valentía de San Martín, que no retrocedió ni siquiera ante la amenaza de un arma blanca. El delincuente fue imputado por robo agravado por escalamiento en grado de tentativa y al momento de la detención llevaba puesta ropa perteneciente a la víctima, Enrique Papaiani.
Ese día, María San Martín fue clave para abortar un robo en una zona castigada por la delincuencia y devolver algo de tranquilidad a los vecinos. Hoy, mientras su búsqueda mantiene en vilo a toda la región, ese antecedente vuelve a poner en primer plano quién es la oficial que falta: una policía que no miró para otro lado, que actuó cuando hacía falta y que cumplió con su deber hasta el final.
Fuente: Diario Crónica

