Buenas y malas en el último dato del Indec: la pobreza bajó al 28,2% en el segundo semestre de 2025, pero igual deja un número que mete ruido: 13,5 millones de argentinos siguen siendo pobres.
La indigencia también cayó y se ubicó en 6,3%. Es una mejora fuerte frente al 2024, cuando la pobreza había trepado al 38,1%.
¿Qué pasó? Básicamente, los ingresos le ganaron a la inflación y a la Canasta Básica, lo que ayudó a que más familias salgan de la línea de pobreza.
Pero ojo: el dato que preocupa es otro. El 41,3% de los chicos menores de 14 años vive en hogares pobres. Sí, casi la mitad.
En resumen: los números mejoran, pero la realidad todavía no da para festejar.
Fuente: NA

