La preocupación cambió de eje. Si antes todo giraba alrededor de la inflación, hoy el foco está en algo más concreto: llegar a fin de mes y no quedarse sin laburo.
Una encuesta de la Universidad de San Andrés lo deja claro: el 37% de los argentinos está preocupado por los bajos salarios y el 36% por la falta de trabajo. Traducido: el problema no es solo cuánto aumentan las cosas, sino cuánto alcanza (o no) el sueldo.
En ese contexto, la inflación quedó más atrás, con apenas un 20% de menciones. Sí, sigue siendo un problema, pero ya no es el principal.
El panorama tampoco ayuda: el 46% cree que el país va a estar peor el próximo año. Solo el 30% tiene algo de esperanza.
Cuando se mira la gestión, el termómetro tampoco marca bien: el Gobierno de Javier Milei tiene 39% de aprobación y 59% de desaprobación. Y el rechazo viene en subida.
¿Hay algo que genere consenso? Sí: la baja de la edad de imputabilidad, con un 68% de apoyo. ¿Y lo que no convence? La reforma laboral, que tiene un 59% en contra.
En resumen: la gente está mirando el bolsillo, el trabajo y el futuro… y por ahora, las señales no son las mejores.
Fuente: NA

