Este lunes a las 9 se reanudan en Río Gallegos las audiencias del juicio oral por el hundimiento del ARA San Juan, en un tramo decisivo que pone el foco en los aspectos técnicos y las responsabilidades previas a la tragedia de 2017.
Tras una segunda semana marcada por declaraciones de altos mandos y especialistas, el eje del debate se desplazó hacia lo que no se hizo: controles incompletos, fallas sin resolver y decisiones cuestionadas antes del último viaje.
Uno de los testimonios más contundentes fue el del capitán Fabián Krawinkel, quien afirmó que nunca se realizaron pruebas clave como las de máxima profundidad y velocidad. En la misma línea, el ex comandante Víctor Pereyra sostuvo que faltaban ensayos esenciales para garantizar la operatividad.

Además, informes internos señalaron “deficiencias” en el alistamiento del submarino y observaciones técnicas que seguían sin resolverse al momento de zarpar.
En paralelo, la defensa de uno de los imputados, Claudio Villamide, anticipó que pedirá ampliar su indagatoria, en medio de cruces por las interpretaciones de los hechos.
La semana también tendrá un fuerte componente emocional: familiares de los 44 tripulantes declararán ante el tribunal, aportando testimonios que vuelven a poner en primer plano el impacto humano de la tragedia.
A casi una década del hundimiento, el juicio busca esclarecer responsabilidades y avanzar hacia una verdad que aún sigue pendiente.

