En los últimos días, Comodoro Rivadavia vive su propia versión miniatura de Jurassic Park: decenas de libélulas —o “helicópteros”, como les decimos de cariño y terror— comenzaron a sobrevolar patios, plazas, balcones y veredas de la ciudad, aprovechando el aumento de la temperatura.
Pero antes de entrar en modo “invasión alienígena”, vale una aclaración importante: no pican, no muerden, no transmiten enfermedades y no buscan convertirse en tus nuevas mascotas.
En realidad, son insectos totalmente inofensivos y hasta podríamos decir que vienen a hacernos un favor: se alimentan de mosquitos y otros bichos molestos. Básicamente, el mejor servicio de fumigación gratuito que podríamos pedir.
¿Por qué aparecen cuando sube el calor?
La presencia de libélulas está ligada al clima. Estos insectos pasan gran parte de su vida en el agua durante su etapa larvaria, y cuando el clima se calienta, llega su momento de brillar (literalmente, porque vuelan como si trajeran luces LED incorporadas).
Con las altas temperaturas:
Salen del agua
Se transforman en adultos
Buscan reproducirse
Y vuelan en grupos, lo que para el ojo humano se traduce como: “¿qué fue ese bicho gigante que acaba de pasar a 200 km/h frente a mi cara?”
Esos “enjambres” son un fenómeno natural del verano o de días muy cálidos, especialmente después de períodos de viento o humedad.

