Las lluvias empezaron a caer en la cordillera chubutense y eso trae un poco de respiro en medio del combate contra los incendios forestales. Pero ojo: las autoridades advierten que las precipitaciones podrían no ser suficientes para apagar todos los puntos calientes.
En Puerto Patriada, el sector 2B sigue activo, afectando bosque nativo e implantado. El lunes el viento complicó las tareas, con ráfagas de hasta 45 km/h, y obligó a reforzar líneas cortafuegos y enfriar focos reactivados. Más de un centenar de combatientes y medios aéreos trabajan en la zona.
En el Parque Nacional Los Alerces se registraron reactivaciones en sectores como Pinar de Geréz y Los Murmullos, aunque fueron contenidas. Brigadistas de distintas provincias y más de 200 personas sostienen el operativo con apoyo de aviones anfibios, hidrantes y helicópteros.
También continúa activo el incendio en Desembocadura El Tigre – Lago Cholila, detectado el 5 de febrero, donde se refuerzan cortafuegos y se monitorea el avance.
La lluvia ayuda, pero la guardia sigue alta.

