Incendio en Rada Tilly y el viernes a la noche se puso espeso. Alrededor de las 20.30, un vivero ubicado detrás de un supermercado se prendió fuego y obligó a la intervención de Bomberos Voluntarios. Las llamas generaron preocupación entre vecinos por el riesgo de que el fuego avanzara hacia construcciones cercanas. No fue un susto menor y el despliegue lo dejó claro.
Cuando el día ya bajaba un cambio y muchos pensaban en cena, sillón o delivery, un incendio en Rada Tilly alteró la calma. Eran cerca de las 20.30 cuando se desató un fuego de gran magnitud en un vivero ubicado detrás de un supermercado.
El horario no ayudó. De noche, con menos visibilidad y más incertidumbre, el incendio rápidamente generó preocupación en el sector. No era solo humo: el riesgo de propagación estaba sobre la mesa desde el primer minuto.
Bomberos Voluntarios llegaron para controlar la situación y trabajar sobre un objetivo clave: que las llamas no se expandieran a los alrededores.
La magnitud del fuego encendió la alerta entre los habitantes de la zona, sobre todo por la cercanía con edificaciones próximas. Cuando hay fuego y estructuras cerca, el miedo es automático.
Las llamas avanzaban dentro del predio del vivero y el trabajo de los bomberos se centró en contenerlas, enfriar la zona y evitar que el incendio se transforme en algo todavía más grande.
En estos casos, cada minuto cuenta. Y cada metro que no avanza el fuego es una victoria silenciosa.
Fuente: El Patagónico

