El incendio en Pietrobelli no dio margen para medias tintas. Cuando el personal de la Seccional Segunda llegó al lugar, tras el aviso del Centro de Monitoreo, la escena ya era clara: las llamas envolvían la totalidad de la vivienda.
Nada de “principio de incendio”. Era fuego en serio.
El hecho ocurrió alrededor de la 1:50 de la madrugada del viernes, en el sector de Camino Caballeriza, en la zona sur de Comodoro Rivadavia. Mientras medio barrio dormía, el resplandor iluminaba la cuadra.
Incendio en Pietrobelli: fuego total
Al arribar al lugar, los efectivos constataron que la estructura estaba completamente afectada. El incendio en Pietrobelli avanzó sin obstáculos: la casa se encontraba deshabitada desde hacía varios meses.
Eso, al menos, evitó una tragedia mayor.
No se reportaron víctimas ni personas heridas. Un dato que, en medio del desastre material, trae algo de alivio.
Las tareas de control y extinción quedaron en manos de dos dotaciones de Bomberos Voluntarios, correspondientes a las unidades 27 y 59. Trabajo coordinado, mangueras desplegadas y foco puesto en evitar que el fuego se propagara.
Trabajo de Bomberos y enfriamiento
El operativo no fue solo apagar llamas. También incluyó el enfriamiento posterior del área afectada, una etapa clave para evitar rebrotes.
Porque en estos casos, cuando parece que “ya está”, cualquier punto caliente puede volver a encender todo.
Las dotaciones trabajaron en el sitio hasta controlar completamente la situación. El resultado: daños estructurales totales.
La vivienda quedó destruida.
Casa deshabitada y diligencias legales
Según se informó, la casa permanecía desocupada desde hacía varios meses. Esa condición podría haber influido en la rapidez con la que el fuego avanzó, sin que nadie diera aviso inmediato desde el interior.
La policía procedió a identificar al titular de la propiedad para realizar las diligencias legales correspondientes.
Por ahora, no se reportaron personas demoradas ni heridos vinculados al hecho.
Pietrobelli y las madrugadas que no perdonan
El incendio en Pietrobelli vuelve a poner el foco en lo vulnerables que pueden ser las viviendas deshabitadas. En barrios donde el viento sopla sin pedir permiso y la noche es cerrada, cualquier chispa puede transformarse en incendio de magnitud.
Esta vez no hubo víctimas. Y eso es lo que importa. Pero la postal que quedó en Camino Caballeriza es dura: estructura consumida, paredes negras y olor a humo que tarda en irse.
Fuente: Diario Crónica

