La tarde del 14 de febrero venía tranquila. Hasta que sonó el teléfono en la Seccional Tercera de Comodoro Rivadavia.
Del otro lado, Brenda Jahnsen, empleada del comercio “El Ángel 2”, avisaba que un masculino habría sustraído bebidas alcohólicas del local ubicado en EE.UU. 651.
Sí, hurto en Comodoro y de manual: entrar, agarrar birras y salir como si nada.
Hurto en Comodoro: llamado, señalamiento y cruce en la calle
Con el aviso recibido, el personal policial salió a recorrer las inmediaciones. No hubo persecución cinematográfica ni sirenas al estilo Rápido y Furioso. Fue más versión barrio: patrullaje corto y mirada atenta.
En Clarín y Av. Canadá, los efectivos interceptaron a dos masculinos.
La propietaria del comercio señaló a uno de ellos como el autor del hurto. Directo, sin vueltas. El dedo acusador fue claro. Pero la historia no terminó ahí.
Negarse a identificarse: mala jugada
El segundo masculino, identificado como Matías Emanuel Huichapani (25), no fue sindicado como autor del hurto. Sin embargo, cuando el personal intentó identificarlo, se negó.
No colaboró. No quiso dar datos. No acompañó el procedimiento. Y en ese punto, la situación cambió de carril.
Bajo el artículo 183 del Código de Convivencia Ciudadana, se procedió a su inmediata demora. A las 20:18 ingresó formalmente como demorado.
A veces no hace falta correr ni forcejear. Con no identificarse alcanza para complicarse la tarde.
Hurto en Comodoro: intervención judicial
Tomó intervención la Dra. Aylen Piccolo, del Ministerio Público Fiscal. También fue notificada la jueza de Paz, Verónica Pedroti.
El procedimiento estuvo a cargo del Suboficial Principal Gómez Daniel como encargado de turno y la oficial ayudante Márquez María como oficial de servicio. Todo dentro del protocolo. Sin épica, pero con acta.
El hurto en Comodoro no tuvo persecución larga ni forcejeo viral. Fue más simple: señalamiento directo y negativa a identificarse.
En cuestión de minutos, una compra que no pasó por caja terminó en dependencia policial. La moraleja parece básica, pero vale repetirla: si te paran, identificarse no es opcional.
Y menos cuando la tarde ya viene torcida. Comodoro tiene viento, tiene tráfico y ahora suma otro episodio breve de hurto en comercio. Nada épico, pero suficiente para arruinar un viernes.

