El clásico asado sigue perdiendo terreno. En marzo, la carne vacuna subió 10,6% y acumula un aumento del 68,6% en un año, de acuerdo al IPCVA.
El impacto se siente sobre todo en los cortes más accesibles: la picada común subió más del 20%, seguida por la carnaza y la falda.
Ante este escenario, el consumo se reconfigura. Con un kilo de asado hoy se pueden comprar casi 4 kilos de pollo o más de 2 kilos de cerdo, opciones que también subieron pero siguen siendo más baratas.
Además, el informe confirma que los supermercados ofrecen precios más bajos que las carnicerías en la mayoría de los cortes, lo que empieza a marcar una tendencia en la forma de comprar.
Fuente: NA

