Una visita tranquila al cementerio para visitar a su mamá se convirtió en una pesadilla para Lucía Fernández, una vecina de la ciudad de Rawson. Es que cuando fue a dejarle flores a su mamá, fallecida hace 47 años, se topó con algo que parece sacado de una película de humor negro: en el nicho donde descansaban los restos, había otra persona.
La mujer fue directamente a la Municipalidad para pedir explicaciones. Lo que le dijeron fue todavía peor: los restos de su madre habían sido cremados. Así, sin aviso, sin consentimiento, sin lógica.
“Fue cremada con otro nombre. Lo hicieron pensando que era otra persona”, contó Lucila a Diario Crónica.
Su madre había sido inhumada el 6 de diciembre de 1977 en el Nicho N°160, Fila 1, Cuadro 2. Durante casi cinco décadas, ella mantuvo el servicio al día. Pero según los registros municipales, la cremación se hizo el 2 de diciembre del año pasado, casi 46 años después del fallecimiento, y —por error— con otra identidad.
“No pueden explicar lo inexplicable”, resumió, con la indignación que cualquiera sentiría si de repente alguien decide cremar a tu mamá sin avisarte.
Lucila inició acciones legales, pero mientras tanto, lo que queda es un vacío literal y simbólico. “Mi sufrimiento es enorme, mi tristeza y desolación son absolutas. Pido a todos que cuiden a sus familiares”, expresó.
Y remató con una frase que debería hacer ruido en más de un despacho municipal: “Espero que esto sirva para que pongan gente capacitada a cargo de esa responsabilidad”.

