El Gobierno avanza con la eliminación del impuesto interno que afectaba a vehículos de alta gama y SUV de más de $121 millones. La medida, que podría entrar en vigencia entre marzo y abril, implicaría una baja estimada de entre 12% y 18% en los modelos alcanzados.
El impacto sería especialmente fuerte en el segmento premium. El grupo Stellantis ya aplicó una reducción del 20% al DS7 híbrido enchufable, marcando el pulso de lo que podría replicarse en otras marcas.
Desde Toyota Argentina adelantaron que trasladarán la rebaja impositiva a los precios finales, tanto en unidades Toyota como en Lexus.
Además, el acuerdo comercial con Estados Unidos habilita la importación de 10.000 vehículos por año sin el arancel del 35%. Esto podría generar un “doble efecto” en ciertos modelos que pagaban impuesto interno y arancel extrazona.
El nuevo escenario beneficiaría especialmente a autos y SUV de alta gama, que hoy superan los $121 millones y podrían acercarse a los $105 millones tras la quita impositiva.
No obstante, el mercado enfrenta una contracara: en febrero las ventas de 0 km registraron una caída cercana al 25%, reflejando un período de transición y expectativa por la reglamentación definitiva.
Fuente: NA

