Después de un lunes más trabado que colectivo sin gasoil, el servicio de Expreso Rada Tilly volvió a funcionar con normalidad. La retención por salarios adeudados dejó a usuarios varados y con paciencia modo zen, pero este martes, tras gestiones municipales, el conflicto se destrabó. Hubo comunicado oficial, agradecimientos y promesa de volver a la frecuencia habitual. Spoiler: el bondi volvió.
La historia arrancó como ya es costumbre en el transporte público patagónico: con sueldos que no aparecen y choferes que dicen “hasta acá”. Este lunes, desde las 13 horas, los trabajadores de Expreso Rada Tilly iniciaron una retención de servicio por falta de pago de haberes adeudados.
La medida impactó de lleno en el servicio interurbano entre Rada Tilly y Comodoro, dejando a usuarios recalculando horarios, caminatas forzadas y mensajes de WhatsApp del tipo “llego tarde, el bondi no pasa”. Nada nuevo bajo el viento, pero igual molesto.
El conflicto no cayó del cielo. Desde la empresa reconocen que no es la primera vez que se da una situación similar. Viejos antecedentes, mismos problemas: salarios, demoras y tensión que se repite como loop de Spotify.
Usuarios en el medio: cuando el bondi se frena, todo se frena
La retención de servicio afectó directamente a quienes usan Expreso Rada Tilly para ir a trabajar, estudiar o simplemente moverse entre la villa balnearia y la ciudad. El transporte público, cuando falla, no avisa: te enterás cuando ya estás en la parada mirando el horizonte como si fuera un western.

Durante la jornada del lunes, la incertidumbre fue total. Sin certezas, sin horarios claros y con bronca acumulada. Porque una cosa es entender el reclamo y otra muy distinta es quedarse a pata.
Intervención municipal: el diálogo como salvavidas
Este martes, pasadas las 13 horas, llegó la noticia que muchos esperaban: el servicio comenzó a normalizarse. El anuncio no fue por conferencia ni por comunicado oficial del municipio, sino a través de las redes sociales de Expreso Rada Tilly.
Ahí, la empresa destacó el rol clave de la intendenta Mariel Peralta, quien intervino para destrabar el conflicto gremial. Sin épica exagerada, pero con palabras medidas, desde la firma dejaron en claro que sin esa mediación, la cosa seguía trabada.
“Queremos expresar nuestro sincero agradecimiento a la intendenta Mariel Peralta por la predisposición, el acompañamiento y la ayuda brindada”, señalaron desde la empresa.
Expreso Rada Tilly destaca la “paz social” (y el alivio general)
En el mismo comunicado, la empresa remarcó que la intervención del Ejecutivo municipal permitió abrir canales de diálogo en un contexto complejo, con el servicio paralizado y la tensión en aumento.
Hablaron de paz social, de trabajo, y de la continuidad de un servicio esencial. Palabras que suenan formales, pero que en la práctica se traducen en algo simple: que el bondi pase.
También agradecieron la “vocación de gestión” y el esfuerzo por acompañar tanto a empresas como a trabajadores. Traducción libre: alguien atendió el teléfono, se sentaron a hablar y se evitó que el conflicto escale.
Normalización progresiva: el bondi vuelve, de a poco
Con la reanudación del servicio, desde Expreso Rada Tilly aseguraron que los recorridos se irán normalizando de manera progresiva. La expectativa es que en las próximas horas el transporte urbano vuelva a operar con su frecuencia habitual.
Para los vecinos, eso significa alivio. No porque el problema esté mágicamente resuelto para siempre, sino porque al menos el día puede seguir sin hacer malabares logísticos.

