Hay lunes que arrancan cruzados, pero lo que pasó en el barrio Isidro Quiroga ya entra en la categoría de lo insólito. Un delincuente terminó tras las rejas después de un intento de robo que falló por un sueño inesperado.
La secuencia delictiva arrancó cuando el sospechoso rompió un candado y forzó la reja de una ventana para entrar a una vivienda que estaba deshabitada. Pero, en vez de manotear lo que encontrara y salir corriendo, el hombre decidió que era un buen momento para una siesta y se instaló en la cocina hasta quedarse profundamente dormido.
El «descanso» terminó cuando el hijo del propietario, quien se encarga de cuidar la casa de su padre, entró al domicilio y se topó con la bizarra escena del intruso durmiendo en su propiedad. Sin dudarlo, dio aviso a la Comisaría Seccional Quinta.
Fuga fallida y detención
Cuando el hombre se dio cuenta de que lo habían descubierto, intentó salir de la casa, pero su libertad duró apenas unos minutos. Gracias a la descripción exacta que dio el denunciante, los efectivos policiales lo interceptaron a los pocos metros mientras caminaba por la zona como si nada hubiera pasado.
El sujeto fue detenido sin oponer resistencia y trasladado a la comisaría en calidad de detenido judicial. Desde la policía destacaron que la falta de un plan de fuga y la decisión del hombre de quedarse en el inmueble facilitaron un operativo relámpago.

