Tras la jornada electoral, el foco se traslada al Congreso Nacional, donde se definirá la nueva distribución de poder a partir del 10 de diciembre. La Cámara de Senadores, que renovó un tercio de sus bancas (24 senadores), tendrá un reacomodamiento crucial para la gobernabilidad.
Según un análisis difundido por el portal El Diario Web (y basado en proyecciones post-electorales), el Senado presentará un escenario de mayor fragmentación, obligando a las principales fuerzas a negociar constantemente para alcanzar el quórum (37 senadores).
Conformación de los bloques:
Los resultados de la votación determinaron que los bloques quedarán distribuidos de la siguiente manera:
- Fuerza Patria: Mantendrá una representación significativa, pero sin la mayoría absoluta.
- La Libertad Avanza (LLA): El partido oficialista experimentará un notable crecimiento, sumando un número importante de escaños que le permitirán tener un peso mucho mayor en las discusiones.
- Unión Cívica Radical (UCR), PRO y Partidos Provinciales: Estos bloques se consolidarán como actores clave, cuyo apoyo será indispensable para que el oficialismo pueda avanzar con sus proyectos de ley.
La Regla de Distribución:
Es importante recordar que el Senado se compone de 72 senadores, y la distribución de bancas se realiza por tercios cada dos años: la fuerza ganadora en cada provincia se lleva dos senadores y la segunda fuerza, uno.
La nueva composición legislativa obligará al oficialismo a tejer acuerdos estratégicos con los bloques minoritarios y provinciales, marcando un período de intensa negociación política para la sanción de leyes clave en los próximos años.

