De la tristeza por la pérdida de un perro callejero nació un proyecto que pone el foco en la prevención. Estudiantes de la ESETP N°760 construyeron y entregaron una «jaula trampa» clave para castraciones, buscando «pararse delante del problema» de animales sin hogar.
De la teoría al taller: así se construye la solución
Los chicos de 6to 5° año de la ESETP N°760 (ex ENET N°2) no se quedaron solo en la teoría. Hoy dieron un golpe de efecto contra la crisis de sobrepoblación de perros y gatos de la ciudad al entregar formalmente una jaula especializada para la captura y castración. Esta herramienta, forjada con la ayuda de toda la institución, es el resultado de un proyecto anual coordinado por la profesora Maribel Andreatta y el profesor Javier Gajardo.
La inspiración: una conexión real en el colegio
La idea no surgió de un libro de texto, sino de una vivencia cotidiana: la relación de los alumnos con los perros que adoptaron el colegio como su hogar, Pedrito (quien lamentablemente falleció este año) y Pedrita (quien estuvo presente en la entrega).
Tras un brainstorming con referentes clave como los rescatistas Mariel Quipildor y Alejandro Ibañes, y Nanci Harismendy, secretaria de la Red de Políticas Públicas, se definió la necesidad más urgente: una jaula trampa. El objetivo es directo: aportar un «granito de arena» para terminar con el ciclo de «animales naciendo sin control y sin la posibilidad de conseguir un hogar».
El reconocimiento: cambiar el chip
Nanci Harismendy destacó el cambio de mentalidad que representa este proyecto:
«Estos alumnos deciden ‘pararse delante del problema y dejar de correr tras las consecuencias’. De esta manera se evitarán nacimientos de animales que nunca tendrán un hogar.»
La rescatista Mariel Quipildor, quien recibió la jaula, agradeció la herramienta, fundamental para el proceso de captura de animales ariscos, y aseguró que estará a disposición de todos los rescatistas que la necesiten para procedimientos de castración.
Los profesores Abdreatta, Gajardo y Héctor Sánchez resaltaron el «trabajo comprometido» de los jóvenes y prometieron que el colegio seguirá impulsando iniciativas para colaborar con la solución definitiva al problema de la fauna urbana.

