El nombre de Diego Serón quedó marcado en Comodoro Rivadavia después de más de diez días de búsqueda intensa. Este fin de semana, la noticia que nadie quería llegó: el joven fue encontrado sin vida en una zona de muy difícil acceso conocida como El Rincón del Diablo.
Apenas un día después del hallazgo, su padre, Juan Serón, habló en exclusiva con Diario Crónica. No para generar ruido, sino para contar desde el dolor más crudo cómo atraviesa la familia este momento. “Acá estamos, amargados, con dolor, como padre”, resumió, sin vueltas y sin maquillaje.
La confirmación llegó de la mano de la Policía. Juan había estado reunido con ellos poco antes. Le explicaban que seguían con allanamientos, drones y perros. Minutos después, el escenario cambió para siempre: lo llamaron para avisarle que habían encontrado el cuerpo.
Investigación en marcha y muchas preguntas abiertas
Hoy, todo lo relacionado a la muerte de Diego Serón está bajo investigación. Así lo explicó su padre, que aseguró no haber recibido todavía precisiones oficiales sobre qué ocurrió.
“El caso pasó a la Policía de Investigaciones. Ya le hicieron la autopsia y ahora están recabando datos”, contó Juan. Las hipótesis están abiertas y ninguna se descarta: si hubo muerte violenta, si fue asfixiado, si murió en otro lugar o si lo llevaron hasta allí.

En este punto, lo único que queda es esperar. Esperar pericias, informes y avances judiciales. “Después del dolor y el luto, lo que queda es saber qué pasó”, expresó Juan, con una calma que contrasta con la tragedia.
No hay acusaciones directas ni frases altisonantes. Hay algo más pesado: la necesidad de verdad.
“Mi hijo va a descansar en paz”
En medio de todo, Juan Serón encontró una pequeña certeza a la que aferrarse. “Estoy tranquilo porque sé que hoy voy a poder darle sepultura a mi hijo, sé que va a descansar en paz”, dijo.
El padre contó que estuvo presente en el lugar del hallazgo, aunque no volvió a ver a Diego después. El cuerpo fue trasladado para la autopsia y el acceso a la zona fue complejo. “Era un lugar muy difícil, costó mucho llegar”, relató.

El Rincón del Diablo no es solo un nombre impactante. Es un sector complicado, áspero, que hoy suma una historia más a la lista de tragedias que dejan marcas profundas en la ciudad.
“Yo me crié en la calle”: desconfianza y sistema
Juan no esquivó un tema que aparece cada vez que ocurre un caso así: la desconfianza. Pero fue claro al diferenciar personas de estructuras.
“Yo me crié en las calles de Comodoro, conozco la vida. Me crucé con policías buenos y malos, como con vecinos buenos y malos”, dijo. Para él, el problema va más allá de nombres propios. Apunta directo al sistema.
“La burocracia es el problema, no solo la policía”, reflexionó, y agregó que hay procedimientos que deberían revisarse. “Eso lo tendría que ver el intendente, el gobernador o quien corresponda”, sostuvo, marcando que algo no está funcionando como debería.

