En una resolución dictada el pasado 13 de marzo, la Justicia local puso fin a la etapa de sentencia en uno de los casos más seguidos por la opinión pública: el asesinato de Néstor Emiliano Figueroa, conocido popularmente como “Carita de Bebé”. Enrique Andrés Silva, de 26 años, fue condenado a la pena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo.
Silva fue hallado culpable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Esta decisión llega luego de que, el pasado 27 de febrero, un jurado popular compuesto por doce vecinos (seis hombres y seis mujeres) emitiera un veredicto de culpabilidad por unanimidad, marcando un hito al ser el primer juicio bajo esta modalidad en la jurisdicción durante 2026.
El debate por la condena
Durante la audiencia de cesura de pena, las partes presentaron posturas contrapuestas. La fiscalía, representada por la fiscal general Verona Dagotto y la funcionaria Leila Ritta, había solicitado una condena de 15 años, subrayando la gravedad del hecho. Por otro lado, la defensa de Silva, integrada por los abogados Alejandro Fuentes y Maximiliano Sepúlveda, pidió que se aplicara el mínimo legal permitido para este tipo de delitos.
Al fundamentar su decisión de 12 años, la jueza Arcuri tomó en cuenta dos factores determinantes:
Peligro común: El riesgo que Silva generó para terceros al efectuar disparos en la vía pública.
Antecedentes: El historial previo del condenado, lo que impidió una pena menor.
Crónica de un ataque fatal
El crimen que conmocionó a la ciudad ocurrió el 4 de agosto de 2024. Según la acusación fiscal acreditada en el juicio, Silva abrió fuego contra Figueroa en plena calle. La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Regional con heridas de extrema gravedad, donde finalmente falleció tras agonizar durante dos días.
Por orden de la magistrada, el ahora condenado permanecerá alojado en un establecimiento penitenciario bajo prisión preventiva, a la espera de que la sentencia adquiera firmeza tras las posibles instancias de apelación.

