La desobediencia a una orden judicial no deja mucho lugar a interpretación: o se cumple o se paga el costo. En este caso, la Fiscalía solicitó elevar a juicio oral y público la causa contra Eliseo Gumersindo Notao (41).
La acusación es concreta y repetitiva: tres incumplimientos en pocos días. Según consta, el imputado se acercó a una vivienda ubicada sobre Avenida 9 de Julio, entre Ameghino y 28 de Julio, pese a tener prohibido hacerlo.
No fue un error aislado. Fueron tres episodios: el 12, 13 y 24 de julio de 2025.
Órdenes ignoradas: lo que sostiene la Fiscalía
De acuerdo a la acusación pública, existían resoluciones dictadas por dos jueces civiles que imponían medidas de prohibición de contacto y acercamiento entre el acusado y el grupo familiar que vive en ese domicilio.
Las reglas estaban claras: no acercarse, no contactar.
Pero, según la Fiscalía, el imputado hizo lo contrario.
La desobediencia a una orden judicial en este tipo de situaciones no solo implica incumplir una norma legal, sino también desoír medidas que buscan proteger a otras personas.
Audiencia preliminar: sin oposición de la defensa
La audiencia preliminar de juicio se realizó en la sala n°2 de la Oficina Judicial. Allí, la procuradora Marisol Sandoval y el abogado Bryan Mac Donald expusieron los hechos investigados y los fundamentos para avanzar hacia el juicio.
También detallaron los medios de prueba que se presentarán en el debate: tanto testimoniales como documentales.
Del otro lado, la defensora pública Cubilla Podestá optó por no oponerse al pedido de elevación a juicio.
Un dato que, en términos judiciales, acelera el camino.
Desobediencia judicial: la decisión final queda en manos del juez
Luego de escuchar a las partes, el juez Ariel Quiroga indicó que dará a conocer su decisión por escrito.
Todavía no hay resolución definitiva, pero el escenario está planteado: si se hace lugar al pedido, el caso avanzará a juicio oral y público.
Ahí será el momento de analizar las pruebas y determinar la responsabilidad del acusado en los hechos.

