El funcionario del Ministerio de Seguridad, Walter Federico Klix, acusa al presidente xeneize de montar un «mercado negro» de entradas. La presentación judicial incluye pruebas de la supuesta desaparición de 50.000 prendas deportivas y maniobras con abonos de socios.
El clima institucional en Boca Juniors atraviesa su momento más crítico. En medio de una crisis deportiva profunda, el presidente de la entidad, Juan Román Riquelme, fue denunciado penalmente por el presunto delito de administración fraudulenta. La presentación fue radicada por Walter Federico Klix, funcionario del Ministerio de Seguridad de la Nación y dirigente cercano a Patricia Bullrich.
Klix, quien ya posee antecedentes de enfrentamientos judiciales con la actual dirigencia boquense, sostiene que el máximo ídolo del club lidera un «esquema mafioso» dedicado a la manipulación y distribución irregular de tickets. Según el denunciante, posee un arsenal probatorio que incluye chats, videos y el testimonio de más de 100 testigos dispuestos a declarar sobre la existencia de un «mercado negro» de entradas en el club de la Ribera.
Las claves de la acusación
La denuncia no se limita únicamente a la reventa de localidades. La presentación judicial solicita que se investiguen diversas irregularidades que afectan directamente el patrimonio de la institución:
Manejo de abonos y carnets: Supuestas maniobras para beneficiar a sectores específicos con el acceso al estadio.
Faltante de indumentaria: La denuncia pone la lupa sobre la presunta desaparición de 50.000 prendas deportivas oficiales de la marca que viste al club.
Antecedentes: Klix ya había denunciado a Riquelme en mayo de 2025 por asociación ilícita, marcando una ofensiva constante por parte de sectores vinculados a la oposición interna de Boca.
La denuncia penal llega en el peor escenario posible para Riquelme. El club atraviesa una tormenta deportiva tras la eliminación de la Copa Libertadores, la reciente derrota en el Superclásico ante River Plate y la renuncia de Fernando Gago como director técnico.
Esta seguidilla de frustraciones derivó en un clima hostil en la última presentación en La Bombonera, donde el presidente fue blanco de insultos y reproches por parte de un sector de la parcialidad xeneize. Ahora, la batalla se traslada de las tribunas y el campo de juego a los pasillos de Comodoro Py, donde la justicia deberá determinar el futuro del dirigente más importante en la historia contemporánea de Boca.

