Las parroquias San Jorge y Santa María Goretti lanzan una rifa por $5 millones para avanzar con las obras de sus capillas. Fe, laburo y comunidad.
En un Comodoro donde ni el viento se toma vacaciones, las parroquias San Jorge y Santa María Goretti le están poniendo el cuerpo (y el alma) a las obras que ya avanzan un 30%.
El padre Elkin, quien coordina ambas comunidades, contó que el progreso fue posible gracias al empuje de los feligreses y vecinos: “Todo lo que hacemos, lo hacemos con fe, esfuerzo y el apoyo de la gente”, explicó.
Pero claro, levantar una capilla cuesta, y por eso decidieron organizar una rifa gigante para seguir sumando fondos y esperanza
Una rifa con premios bien patagónicos
El 20 de diciembre se sorteará la rifa solidaria con un premio principal de $5 millones, además de una canasta navideña XXL y un cordero (porque en Comodoro, sin asado no hay milagro).
“Por solo veinte mil pesitos usted puede llevarse cinco millones de pesos, o una canasta grandísima y un cordero”, bromeó el padre Elkin con una sonrisa que mezcla fe y realismo económico.
Los números ya están disponibles en ambas parroquias o pueden conseguirse a través de los grupos apostólicos, que los venden “mano a mano”, con sello y nombre del animador.
Nada de links falsos ni sorteos dudosos: acá, la transparencia también está bendecida.
Antes del sorteo: un Mate Bingo bien de barrio ☕🎶
Como previa del gran sorteo, el 23 de noviembre se realizará el clásico Mate Bingo familiar en el SUM del colegio Domingo Savio.
Una tarde que promete música, comida casera, baile y muchos premios (porque la fe con empanadas entra mejor).
Habrá bingos por $100.000, $150.000 y $250.000, además de premios por línea y número de cartón. “Es una jornada para compartir, reírnos y ayudar. Todo lo recaudado también se destina a las obras”, contó el sacerdote, que ya se ganó el título de influencer parroquial del año.
Construir comunidad, no solo paredes
Más allá de los premios, la movida tiene un trasfondo potente: unir a la gente.
En tiempos donde la desconfianza y la crisis económica golpean fuerte, las parroquias eligieron volver a lo básico: el trabajo comunitario.
Cada ladrillo, cada rifa vendida y cada bingo jugado se convierten en un gesto colectivo de esperanza.
Porque como dice el padre Elkin, “la fe no se mide en palabras, sino en manos que trabajan juntas”.
Y vaya si los comodorenses saben de eso: cuando hay que poner el hombro, siempre aparece alguien con una pala o una guitarra.
Fe, premios y una comunidad que no se rinde
El objetivo final es terminar las obras de las capillas, lugares que funcionan como punto de encuentro, contención y ayuda para decenas de familias del barrio.
El proyecto ya avanza con fuerza y promete cerrar el año con buenas noticias (y tal vez un nuevo millonario con la bendición divina).
Así que ya sabés: si querés ayudar y de paso tentar a la suerte, por $20.000 podés colaborar y participar.
Y quién te dice… capaz te llevás el cordero y los $5 millones bajo el brazo.

