Entre ráfaga y ráfaga, mientras Comodoro peleaba contra un viento que parecía querer arrancar la ciudad de cuajo, en Kilómetro 14 pasaba algo todavía peor: el emprendimiento familiar de Osvaldo Demes se incendiaba por completo.
El hombre que vive ahí mismo, junto a su esposa, produciendo carbón, leña y criando cerdos, se perdía entre las llamas del fuego. Todo lo que se había construido a pulmón, quedó en cenizas: «El fuego nos comió todo. En un toque lo perdimos todo”, contó en Jornada Radio, todavía shockeado.
El fuego avanzó quemando animales, herramientas, balanzas, envases, seis equipos completos de leña y carbón… hasta parte del terreno que Osvaldo había levantado a fuerza de laburo.
Según los primeros peritajes, el incendio habría empezado por una conexión eléctrica del predio lindante: “Hubo un chispazo, prendió el pasto y con el viento… imparable. Una cosa de no creer”, relató.
🐖 Animales calcinados y cero herramientas
El golpe más duro fue ver los animales muertos. “Todos los animales murieron quemados: lechones, quince madres… da muchísima tristeza limpiar lo que quedó. Ni herramientas nos quedaron para hacerlo”.
El fuego aún no está totalmente apagado: “Taparon con tierra pero abajo sigue la línea. No podemos ni salir a pedir ayuda”.
Los vecinos se acercaron a ayudar… pero también pasó lo otro: “Robaron lechones y hoy vinieron a devolverlos. Son de acá del barrio. Gracias a Dios todavía queda gente buena”.
El sábado habían cumplido 13 años con el emprendimiento. Hoy no queda nada en pie.

