Los combustibles en Argentina atraviesan una nueva escalada de precios impulsada por el aumento del petróleo en el mundo. La tensión en Medio Oriente llevó el barril de Brent por encima de los u$s110 y generó un efecto inmediato en el mercado local.
En las últimas semanas, la nafta y el gasoil registraron subas de entre 13% y 16%, y especialistas no descartan nuevos incrementos en el corto plazo. El retraso respecto a los valores internacionales refuerza esa tendencia.
El ajuste responde a la llamada “paridad de exportación”, que busca alinear los precios internos con el mercado global. Sin embargo, esto también implica trasladar los shocks externos al bolsillo de los consumidores.
Mientras el Gobierno intenta contener el impacto para evitar mayor presión inflacionaria, la incertidumbre internacional sigue siendo clave. La evolución del conflicto será determinante para lo que pase en los surtidores.

