Este miércoles se despidió “Lechuza” Bowling & RestoBar, el espacio de Avenida Constituyentes 20 que durante cinco años fue punto de encuentro para cumpleaños, juntadas improvisadas y afters que se estiraban sin mirar el reloj.
El lugar contaba con cuatro pistas automáticas de bowling, además de propuesta gastronómica y barra de tragos. Podías ir a tirar unos strikes o simplemente a cenar y charlar tranquilo. Era ese clásico “vamos a Lechuza” cuando nadie tenía plan definido para un viernes a la noche.
La despedida llegó a través de redes sociales, con un mensaje breve pero cargado de agradecimiento a clientes y amigos que acompañaron el proyecto desde el inicio. Detrás de esas palabras, una realidad que se repite en la ciudad: caída del consumo, tarifas elevadas y costos fijos cada vez más difíciles de sostener en el tiempo.
Así, otro espacio gastronómico y de entretenimiento baja la persiana en la ciudad petrolera, reflejando el difícil momento que atraviesa el sector comercial local.

