Una adolescente de 15 años murió por hantavirus en las últimas horas, tras permanecer internada en terapia intensiva en el Hospital Zonal de Esquel.
La joven ya estaba siendo monitoreada desde el inicio de los síntomas, porque era contacto estrecho de un caso positivo detectado en Cerro Centinela. Su cuadro se complicó y lamentablemente, no logró salir.
El dato que suma preocupación: el caso forma parte de un grupo familiar donde ya se habían confirmado contagios, aunque no se registraron nuevos contactos fuera del entorno cercano.
Mientras tanto, los equipos de salud redoblaron el operativo en la zona: más controles, seguimiento de contactos y presencia en territorio.
También volvieron a insistir con lo básico, pero clave: evitar el contacto con roedores, ventilar espacios cerrados y extremar cuidados en zonas rurales.
Porque el hantavirus no avisa. Y cuando golpea, puede ser muy grave.
Fuente: Gobierno del Chubut

