En Chubut la cuenta es simple y no cierra por ningún lado: sueldos congelados desde hace cuatro meses y una vida cada vez más cara. Con ese combo explosivo, el gremio docente salió a marcar la cancha y exigió al Gobierno provincial la convocatoria urgente a paritarias, antes de que empiecen las clases.
“El Gobierno no puede seguir haciendo oídos sordos”, advirtieron, y no es para menos. Alquileres, alimentos y servicios suben, pero el salario docente quedó clavado en el tiempo, como si la inflación no existiera.
El pedido fue presentado formalmente ante la Secretaría de Trabajo y apunta a algo básico: discutir salarios cuando corresponde, con anticipación al inicio del ciclo lectivo y con la importancia que merece la educación pública en su conjunto.
Desde el gremio fueron claros: no se puede pedir una escuela de calidad mientras se ajusta por el lado de quienes la sostienen todos los días. Docentes cansados, bolsillos vacíos y silencio oficial no son una buena receta para arrancar las clases.
“La educación no se construye ignorando a los trabajadores”, remarcaron, y exigieron respuestas concretas. Porque el mensaje es uno solo y ya no admite traducción: paritarias ahora o el conflicto está servido.

