La noche venía tranquila… hasta que dejó de serlo. En plena madrugada del 11 de abril, un llamado alertó a la policía sobre un choque en la intersección de O’Donnell y Omar Segura, en el barrio San Cayetano.
Cuando el móvil llegó al lugar, la imagen era clara: dos autos dañados y un poste de luz directamente fuera de combate. Sí, arrancado de sus cimientos, como si lo hubieran sacado con bronca.
Los vehículos involucrados fueron un Peugeot 206 y un Renault Clio. Nada fuera de lo común… hasta que empezás a atar cabos.
Cómo fue el choque en San Cayetano
Según lo que relataron los propios conductores, todo empezó cuando el Renault Clio impactó contra el lateral derecho del Peugeot 206.
Ese primer golpe fue suficiente para desatar el efecto dominó: el Peugeot perdió control y terminó chocando contra un poste de luz. No fue un roce leve. El impacto fue tal que el poste se desprendió completamente de su base.
Resultado: fierros doblados, poste caído y una esquina que pasó de tranquila a caótica en segundos.
Choque en San Cayetano: papeles flojos, problema seguro
Hasta ahí, un accidente más. Pero cuando la policía pidió la documentación, la cosa se puso más picante.
La conductora del Renault Clio, identificada como Antillanca Paz Elizabet, tenía todo en regla. Sin vueltas.
El problema vino del otro lado: Nicolás Agustín, conductor del Peugeot 206, no contaba ni con licencia de conducir ni con el seguro obligatorio. Sí, doble combo de infracción.
Automáticamente se labró un acta (N° 4244) por estas irregularidades. Porque una cosa es chocar, y otra muy distinta es hacerlo sin cumplir lo básico para manejar.
Poste caído y tensión en la esquina
El impacto contra el poste no fue un detalle menor. El hecho de que se haya desprendido de sus cimientos implica no solo daño material, sino también un riesgo para la zona.
Por eso, además del personal policial, se solicitó la intervención de la SCPL y de Tránsito. El objetivo: evaluar daños, ordenar la situación y realizar los controles correspondientes, incluyendo test de alcoholemia.
Porque claro, a la 1:15 de la mañana, la pregunta cae sola.
Al momento del informe, se aguardaba la llegada del personal de Tránsito para realizar los test de alcoholemia a los conductores. También se esperaba la intervención técnica para evaluar el estado del poste y los daños estructurales.
Es decir, la historia todavía no está cerrada del todo. Falta ese dato clave que muchas veces explica lo inexplicable.
