Con una decisión que marca un cambio cultural en el sistema educativo, la Cámara de Diputados de Chile aprobó anoche el proyecto de ley que establece la prohibición del uso de dispositivos móviles en la totalidad de los establecimientos educativos del país, con vigencia a partir del año 2026.
La iniciativa, que ahora solo requiere la promulgación del presidente Gabriel Boric para convertirse en ley, logró su aprobación final al ratificar las modificaciones introducidas previamente por el Senado.
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, celebró la aprobación, destacando que la normativa regirá para todo el sistema educativo, abarcando desde el nivel inicial hasta la enseñanza media.
«Aprobamos la ley que prohíbe el uso de celulares», afirmó el funcionario, enfatizando que la medida busca un cambio cultural para que «niños, niñas y adolescentes que hoy día necesitan, más que nunca, volver a verse las caras, socializar…».
La propuesta legislativa responde a un debate creciente en Chile sobre los efectos de la hiperconexión, buscando mejorar la convivencia escolar y favorecer la concentración dentro del aula. Si bien la prohibición es general, se contemplan excepciones en casos específicos relacionados con la salud, necesidades especiales o situaciones de emergencia.
La urgencia de esta medida se vio respaldada por los resultados del estudio internacional PISA 2023. Aunque Chile obtuvo los mejores desempeños educativos de Latinoamérica en esta prueba coordinada por la OCDE, el informe reveló una preocupante tendencia: más de la mitad de los estudiantes chilenos reconoció perder la concentración debido al uso de dispositivos digitales, un porcentaje que supera el promedio de la OCDE.
«Regular el uso de celulares implica un cambio cultural necesario: que los niños y adolescentes vuelvan a mirarse, interactuar en los recreos y recuperar la atención para potenciar los aprendizajes”, sostuvo Cataldo, reafirmando que, con esta ley, todos los colegios deberán impedir el uso de celulares durante las actividades curriculares.
Antes de su aprobación definitiva, un colegio en Santiago ya había implementado un proyecto piloto similar, restringiendo completamente los dispositivos, con resultados positivos en la integración y bienestar de sus estudiantes.
(Fuente: C5N)

