Domingo movidito en Comodoro: una conductora perdió el control en la Ruta 3, a la altura del Chalet Huergo, y terminó estampando su auto contra el cerco. ¿La razón? Cubiertas más lisas que chiste de político y un clima que, obvio, no ayudó. Sin heridos y con alcoholemia negativa, la cosa quedó en un susto y un capot arruinado.
Tempranito, a eso de las 7:30 de la mañana, la Ruta Nacional N°3 se puso picante. Una mujer venía manejando tranqui, pero el combo fatal de Comodoro —cubiertas gastadas y el clima más impredecible que un feriado largo— la mandó directo contra el cerco del Chalet Huergo. El auto, un valiente que no se rindió, terminó con el paragolpes, guardabarros y capot hechos puré.
Por suerte, la conductora salió ilesa, como si hubiera esquivado un penal en el último segundo. La policía llegó rapidito, chequeó todo y confirmó que la mujer tenía los papeles al día. ¿Y el test de alcoholemia? Negativo, cero drama. Pero el susto no se lo saca nadie, porque chocar en la Ruta 3 es como jugar a la ruleta rusa con el viento patagónico.
Cubiertas y clima: El dúo dinámico del caos ¿Por qué se despistó? Las cubiertas del auto estaban más peladas que la billetera de un estudiante en fin de mes, y el clima no ayudó. En Comodoro, todos sabemos que el viento te puede mandar a Puerto Madryn sin escalas si no estás atento. Sumale una ruta que a veces parece más un camino de ripio que una nacional, y tenés la receta perfecta para un choque.
El auto primero se comió el guardarrail y después fue a parar contra el cerco del Chalet Huergo, ese lugar que todos conocemos por su historia y porque, bueno, queda lindo en las fotos. Daños materiales everywhere, pero nada que una grúa y un buen taller no puedan arreglar.

