La histórica planta de SKF Industrial en Tortuguitas, Buenos Aires, anunció su cierre tras más de 100 años de operación en Argentina, lo que implica la pérdida de unas 150 fuentes de trabajo. La empresa sueca comunicó que la decisión forma parte de una estrategia global para concentrarse en plantas más grandes y tecnológicamente avanzadas.
“Tras una evaluación exhaustiva de diversas soluciones alternativas, finalmente no se pudo identificar una opción viable para mantener las operaciones de la planta de Tortuguitas. La decisión de cerrar la planta fue, sin duda, difícil, pero es necesaria para garantizar la competitividad global de SKF a largo plazo”, declaró Manish Bhatnagar, presidente de SKF Industrial Americas y Australia.
El cierre llega después de años de restricciones a pagos al exterior y de la reconversión del negocio local, que permitirá continuar la comercialización en Argentina mediante productos importados, aunque la producción nacional cesará de inmediato.
La noticia se suma a la crisis del sector autopartista argentino, que en los últimos 15 años perdió más de 50 fábricas por falta de competitividad, altos costos impositivos, convenios laborales rígidos y la competencia internacional, principalmente de China.
“Es una pena este anuncio. Debemos avanzar cuanto antes en reformas estructurales que nos permitan ganar competitividad productiva, sin exportar impuestos y con esquemas laborales modernos”, alertó Juan Cantarella, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC).
SKF seguirá operando en Argentina a nivel comercial, pero la histórica planta de Tortuguitas se suma a la lista de cierres industriales que reflejan los desafíos de la industria nacional frente a la competencia global.

