Después de 40 años escribiendo historia en Comodoro Rivadavia, la librería Punto y Coma puso el punto final. El tradicional comercio, ubicado sobre calle Alem al 700, cerró sus puertas y dejó un vacío difícil de llenar para generaciones de clientes que pasaron por ahí en busca de libros, útiles y charlas de mostrador.
Fundada como un emprendimiento familiar, Punto y Coma fue durante décadas un clásico del rubro en la ciudad. Pero el contexto económico, el aumento constante de los costos y una caída sostenida de las ventas terminaron inclinando la balanza
Nicolás, actual propietario del local, puso en palabras una realidad que se repite en muchos comercios: “Hace más de un año, un año y medio, veíamos que mes a mes no solo no mejoraba la situación, sino que iba empeorando: menos gente, menos ventas y montos cada vez más bajos”.
Además, apuntó al cambio en la forma de consumir: “Se abrió una ventana enorme de consumo por internet y otra muy fuerte con comercios que manejan precios imposibles de equiparar. La gente se acostumbró a recibir todo en su casa o en la oficina, y el local físico quedó en desventaja”.
Punto y Coma cerró, pero queda en la memoria de la ciudad. Y sí, duele un poco más cuando el punto final llega a una historia tan larga.
Fuente: ADNSUR

