Un Chevrolet Corsa que tenía pedido de secuestro activo por hurto fue hallado este martes por la tarde. El poseedor del vehículo afirmó haberlo comprado de buena fe, pero no contaba con la documentación legal.
Todo ocurrió este martes, cerca de las 18:50, cuando una patrulla de la Seccional Quinta recorría las calles del Barrio Abel Amaya. Al llegar a la esquina de Código 853 y 473, los efectivos divisaron un Chevrolet Corsa (dominio GJP 465) estacionado que les resultó sospechoso.
Al cruzar los datos en el sistema, saltó la alerta: el auto tenía un pedido de secuestro activo por una denuncia de hurto radicada recientemente en la misma comisaría bajo la causa «Bauer Estrella s/ Hurto Automotor».
Una «compra» que salió mal En el lugar, los uniformados se entrevistaron con Alfonso Matías Luengo (42), quien tenía el vehículo en su poder. El hombre explicó que había comprado el Corsa hace poco, pero admitió un error clave: no tenía un solo papel que demostrara la operación o la titularidad del auto.
Al enterarse de que estaba arriba de un coche robado, y para no quedar pegado en una causa judicial más grave, Luengo decidió no resistirse y entregó el vehículo de forma voluntaria.
Ahora, el Corsa descansa en el patio de la comisaría a la espera de ser devuelto a su dueño, mientras interviene el fiscal Maximiliano Morsucci para aclarar los detalles de la «transacción» fallida.

