El golpe fue seco. Sin previo aviso, sin comunicado claro y sin margen de reacción. El Casino de Esquel bajó la persiana y dejó a unas 50 familias en una situación de incertidumbre total.
En ese contexto, el diputado nacional Juan Pablo Luque se acercó este sábado para reunirse con los trabajadores afectados. No fue un acto protocolar: fue un encuentro cara a cara con gente que, de un día para el otro, quedó sin certezas.
“Es una situación muy preocupante. El casino cerró sin previo aviso y sin explicaciones claras para los trabajadores”, señaló.
Y ahí está el punto que más ruido hace: nadie explicó bien qué pasó.
Versiones cruzadas y silencio oficial
La crisis del Casino de Esquel no solo tiene impacto laboral. También está envuelta en un manto de confusión.
Por un lado, circulan versiones sobre la concesión del establecimiento. Algunos hablan de vencimiento, otros lo niegan. Mientras tanto, las explicaciones oficiales brillan por su ausencia.
Luque fue directo: quien debe dar respuestas es la Provincia, a través del organismo que otorga las concesiones.
Sin esa aclaración, todo queda en modo rumor. Y cuando hay laburo en juego, el rumor no alcanza.
Casino Esquel en crisis: reclamo por diálogo
Otro punto fuerte del planteo fue la falta de diálogo. Según el legislador, ni la empresa ni los organismos responsables generaron instancias de conversación con los trabajadores.
“Si realmente hay interés en resolver este problema, tiene que haber una mesa de negociación”, sostuvo.
Y sumó un actor clave: el intendente. Para Luque, el rol del municipio debería ser el de articulador entre Provincia, empresa y trabajadores.
Porque sin alguien que ordene la conversación, el conflicto se estira… y la angustia también.
50 familias, un problema grande
Perder 50 puestos de trabajo en una ciudad como Esquel no es un dato más. Es un impacto directo en la economía local y en la vida cotidiana de muchas familias.
“En Chubut no sobra el empleo”, advirtió Luque.
La frase resume bastante bien el contexto: no es solo un problema puntual, es una alarma en un escenario donde conseguir trabajo ya es complicado.
Casino Esquel en crisis y efecto contagio
Como si no alcanzara con lo que pasa en Esquel, aparece otra preocupación: el posible efecto en cadena.
Los trabajadores temen que la situación pueda replicarse en otras localidades. Y ahí el problema escala de local a provincial.
Por ahora no hay confirmaciones en ese sentido, pero el solo rumor ya genera tensión.
Acompañamiento y visibilización
Durante el encuentro, Luque reiteró su apoyo a los trabajadores y aseguró que va a seguir visibilizando el conflicto.
“Vine a escuchar, a acompañar y a ayudar a que esta situación se conozca”, expresó.
El objetivo, según planteó, es que se actúe con responsabilidad y se priorice el cuidado de las fuentes laborales.
Porque más allá de la política, lo que está en juego es el trabajo de decenas de personas.

