En Comodoro, donde el viento empuja hasta las decisiones, un nuevo episodio se sumó al catálogo de “cosas que no deberían pasar pero pasan igual”. Esta vez, en Los Naranjos 895, un hombre de 65 años terminó golpeado por el neumático de su propio camión cuando el vehículo decidió irse cuesta abajo como si tuviera vida propia.
El hecho ocurrió cerca de las 11:30, cuando el hijo de la víctima contó que ambos estaban preparando el camión para salir a trabajar. Todo dentro de lo normal, rutina de laburo, nada extraño. Pero la calle tenía pendiente, el rodado estaba encendido y, de un momento a otro, empezó a moverse solo. Sí, solo. Como si el camión se hubiese puesto en modo “me voy, chicos”.
El intento de frenarlo terminó en tragedia
Cuando el vehículo comenzó a deslizarse calle abajo, la víctima intentó subir rápidamente para frenarlo. Ahí vino lo peor: perdió pie, cayó y el neumático del camión lo golpeó, dejándolo en el suelo mientras el rodado seguía su trayectoria sin conductor.
El viaje del camión descontrolado terminó de la peor forma posible: contra el nicho de gas del domicilio, ubicado en un terreno con desnivel. El impacto provocó una pérdida de gas, lo que activó todas las alarmas imaginables.

Intervención urgente: ambulancia, Camuzzi y Bomberos
En segundos, el lugar se convirtió en un caos organizado. Personal de emergencias médicas llegó primero para asistir al hombre, que —milagrosamente— estaba consciente pese al golpe. Fue trasladado en ambulancia al Hospital Regional, donde recibiría las atenciones necesarias.
Mientras tanto, Camuzzi intervino por la fuga de gas, asegurando el sector y evitando que el accidente terminara en una tragedia mayor. Los Bomberos también se hicieron presentes para controlar riesgos, revisar la estructura del nicho y garantizar que no hubiera peligro de explosión o incendio.
Aunque el parte policial no describe fallas mecánicas, lo cierto es que los rodados en pendiente necesitan freno de mano firme, ruedas giradas y —si es posible— calza de seguridad. Especialmente cuando se trata de un camión, donde cualquier desplazamiento accidental puede convertirse en un problema enorme.
Un susto que pudo terminar peor
Que el hombre haya estado consciente al llegar la ambulancia es prácticamente un milagro. Un golpe de neumático de camión no es cualquier cosa. Y que el impacto contra el nicho de gas no terminara en un siniestro mayor también habla de la rápida actuación de los equipos de seguridad y energía.

