La escena parece sacada de una serie, pero es Comodoro versión cruda. En el barrio LU4, zona sur, una cámara de vigilancia recién instalada fue destruida menos de 24 horas después. El hecho ocurrió a la 1.38 de la madrugada de este miércoles y no fue un accidente ni un error técnico: fue vandalismo puro y duro.
El dispositivo, una cámara de video con inteligencia artificial, había sido colocado el martes por vecinos cansados de vivir mirando por encima del hombro. Duró un suspiro. Un sujeto se subió a un paredón adosado a la pared de uno de los dúplex y, con un palo, la rompió sin demasiados rodeos.
La bronca es proporcional al esfuerzo. Porque acá no hablamos de una cámara municipal olvidada, sino de un sistema comprado por los propios vecinos para intentar frenar una seguidilla de delitos.
Inteligencia artificial 1 – delincuente 0
El dato que le suma ironía al episodio: aunque la cámara fue destruida, el DVR alcanzó a registrar en detalle la figura y el accionar del delincuente. Sí, quedó filmado. Movimientos, contextura y la secuencia completa del ataque.
Ese registro ya estaría en poder de la policía, aportado por los propios vecinos, que además preveían radicar la denuncia en la Comisaría Quinta. En LU4 la organización barrial va más rápido que las soluciones de fondo.
El delincuente actuó de manera solitaria y, tras romper la cámara, escapó en dirección a las 1.008 Viviendas. Como si fuera poco, el hecho también fue captado por otras cámaras existentes en el barrio, que registraron parte de la huida.
En resumen: quiso borrar pruebas y terminó multiplicándolas.
LU4 y la seguridad a pulmón: cuando el barrio se defiende solo
Lo ocurrido no es un hecho aislado. En este sector urbano de la zona sur, los vecinos hace tiempo se vieron obligados a instrumentar medidas de seguridad propias. Alarmas comunitarias sectorizadas, cámaras privadas y grupos de alerta barrial forman parte del paisaje cotidiano.
¿Por qué? Porque los delitos se repiten como loop de Spotify maldito: roturas de cristales, robos de cubiertas de automóviles y movimientos sospechosos de desconocidos a cualquier hora.
La cámara rota en LU4 es apenas un síntoma más. Un parche que intenta tapar un problema estructural que hace rato supera la paciencia del barrio.

