Un hecho estremecedor sacudió la zona noroeste del Gran Buenos Aires este miércoles. Rodolfo Alcides Sosa, de 65 años, fue brutalmente asesinado por su propio hijo, de 37, en medio de una discusión familiar que terminó en tragedia. El ataque ocurrió en una casa de la calle Senillosa al 3100, casi esquina Nueve de Julio, y dejó al vecindario en shock.
Todo comenzó con una pelea que se salió de control. Según fuentes judiciales, el hijo tomó un martillo y, en un arranque de furia, golpeó a su padre varias veces en la cabeza. Sosa fue llevado de urgencia al Hospital de Trauma y Emergencias Doctor Federico Abete, pero las heridas eran demasiado graves y falleció poco después.
La Comisaría 2ª del distrito reaccionó rápido y montó un operativo en el barrio. En cuestión de horas, el sospechoso fue detenido cerca de la escena del crimen. Los peritos de la Policía Científica encontraron el martillo usado en el ataque, que ahora es clave en la investigación.
Por orden del Juzgado de Familia, el detenido fue trasladado al Hospital Psiquiátrico Doctor Ramón Carrillo para evaluar su estado mental. La Unidad Funcional Descentralizada N.º 19 tomó las riendas del caso, que por ahora está caratulado como “parricidio”. La investigación sigue en marcha para esclarecer qué desató la discusión y las circunstancias detrás de este violento episodio que terminó con la vida de Sosa.

