La Municipalidad de Cafayate no se quedó de brazos cruzados: metió denuncia penal y pidió que intervenga la policía tras detectar un evento masivo en el paraje La Punilla, justo sobre la Ruta 68.
El «mood» oficial: ¡Protejan la reserva!
Desde el municipio fueron clarísimos: la zona es un área protegida (Ley Provincial 6806). No es que sean mala onda con los casamientos, pero meter estructuras, luces de boliche y sonido al palo en una reserva natural es un «red flag» gigante.
Según explicaron, este tipo de movidas afecta a los animales del lugar y, con tanta gente circulando, las famosas formaciones rocosas que todos amamos para las fotos de Instagram podrían sufrir una erosión acelerada. «Cuidar el entorno no es opcional», sentenciaron en un comunicado que rápidamente se volvió viral.
«Es el fondo de MI casa»: El descargo de la dueña
Como era de esperar, la polémica estalló en las redes cuando empezaron a circular las fotos de la infraestructura montada entre los cerros. Una usuaria, Lucía Grajales Soriano, saltó con los tapones de punta asegurando ser la dueña del predio.
«¿No puedo festejar la boda de un familiar en el fondo de MI casa?», posteó indignada.
Lucía aseguró que tenían todos los permisos en regla y que «hablan de más sin saber». Sin embargo, la Muni sostiene que las habilitaciones correspondientes para un evento de esa magnitud en una zona tan sensible nunca existieron.
¿Qué sigue ahora?
Mientras la Justicia investiga si el casamiento de Lucía es efectivamente el mismo que motivó la denuncia municipal, los vecinos y ambientalistas de la zona están en alerta máxima.

