No pasó desapercibido y tampoco se dejó pasar. El embajador argentino en Francia, Ian Sielecki, paró una exposición oficial en seco al notar que el mapa proyectado detrás suyo mostraba a las Islas Malvinas como si fueran del Reino Unido.
Antes de seguir hablando, fue claro y directo: con ese mapa, no.
“Continuar sería legitimar una vulneración a la soberanía y a la dignidad de la Argentina”, advirtió el diplomático ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Nacional francesa. Y fue más allá: dijo que se trataba de una violación flagrante del derecho internacional.
“Estoy sentado frente a un mapa que presenta a las Islas Malvinas como británicas. Como representante del Estado argentino, no puedo hablar libremente ante esa imagen”, explicó.
¿La solución improvisada? Un clásico bien francés (y bien humano): taparon la parte conflictiva con un papel adhesivo amarillo. Recién ahí, Sielecki continuó con su exposición sobre las relaciones comerciales entre Argentina y Francia.
Fuente: NA

