La madrugada del 15 de febrero arrancó con operativo de rutina y terminó con show inesperado. Personal de la Comisaría Seccional Tercera de Comodoro Rivadavia realizaba un control vehicular junto a la APSV cuando frenaron un Volkswagen Gol Trend, dominio AC370EZ.
Hasta ahí, todo normal. Lo que vino después fue otro capítulo de alcoholemia en Comodoro, esa saga que parece no tener fin.
En el auto circulaban Gabriela Fernanda Gómez (38) y Mariana Andrea Gómez (29). Cuando le pidieron a la conductora la documentación, respondió que la tenía digital. El clásico “pará que entro a la app” que todos alguna vez dijimos.
El problema fue que la app no entró. Y la paciencia tampoco.
Alcoholemia en Comodoro: del “la tengo en el celu” al 1,47
Según el parte policial, al solicitarle nuevamente los papeles, el personal advirtió que la conductora tenía dificultades para manipular el teléfono. No lograba ingresar a la aplicación Mi Argentina y, además, presentaba dislalia al hablar y un fuerte olor etílico.
Traducción sencilla: algo no cerraba.
Ante esa situación, agentes de la APSV intentaron realizar el test de alcoholemia. En un primer momento, la conductora se negó. Después de unos minutos de diálogo, finalmente accedió.
Resultado: 1,47 gramos por litro de alcohol en sangre.
Sí, casi el triple de lo permitido. Y ahí la alcoholemia en Comodoro dejó de ser sospecha para convertirse en número concreto.
La reacción que empeoró todo
Con el resultado sobre la mesa, ambas mujeres descendieron del vehículo. Pero lejos de calmar la escena, adoptaron —según el informe— una actitud hostil hacia el personal policial.
Hubo insultos, expresiones agraviantes y hasta un intento de agresión física. Una de ellas intentó abalanzarse sobre una policía femenina con intenciones de golpearla. Fue apartada por los efectivos en el lugar.
Ahí se terminó el margen de charla.
Se procedió a la aprehensión inmediata de ambas por infracción a los artículos 157, 158, 161 y 184 de la Ley XV N° 27 del Código de Convivencia Ciudadana.
La noche ya no tenía retorno.
Vehículo secuestrado y acta labrada
El Volkswagen Gol Trend fue secuestrado y trasladado a la dependencia policial. Se labró el acta de infracción N° D03575 y tomó intervención la funcionaria de fiscalía, Dra. Aylen Piccolo. También se dejó mensaje al Juez de Paz.
El operativo fue encabezado por la oficial ayudante Sabao Giuliana.
Así cerró otro episodio de alcoholemia en Comodoro, esta vez con insultos, resistencia y auto retenido.
La escena es conocida para cualquiera que haya pasado por un control nocturno en la ciudad. Documentación digital, app que no carga, nervios que suben, y si encima hay alcohol de por medio, el combo se vuelve explosivo.
Pero en este caso, la cifra fue clara. 1,47 no es “me tomé una copita”. Es un nivel que compromete seriamente la capacidad de conducción.
Y cuando el control se convierte en confrontación, la situación escala rápido.
La alcoholemia en Comodoro no es solo una estadística. Es una realidad que cada fin de semana deja actas, autos retenidos y, en algunos casos, consecuencias más graves.
Esta vez no hubo heridos ni accidentes. Solo un control que hizo su trabajo, una cifra que habló sola y una madrugada que terminó en la Seccional Tercera.

