Luis Alberto Alcaina se ganó un mes de prisión preventiva tras una audiencia que dejó a todos con la boca abierta, como si hubieran visto el precio de la nafta en la YPF. Este miércoles, en los tribunales de la ciudad, la fiscal Andrea Rubio y el funcionario Maximiliano Morsucci tiraron toda la carne al asador: cuatro robos a empresas locales, uno de ellos con un sereno reducido a punta de pistola.
El Ministerio Público Fiscal no anduvo con chiquitas. Según contaron, Alcaina y su compinche, Jorge Lanizante (que ya está en el freezer con otra medida de coerción), armaron una gira delictiva por Comodoro. Robos en distintas fechas, todos contra empresas.
¿Fuga a lo Fugitivo? No tan rápido
La fiscalía tiró un dato. Alcaina fue atrapado en Pico Truncado, como si estuviera jugando al escondite nivel experto. Esto, sumado a sus antecedentes penales (porque, claro, no es su primera vez en el rodeo), hizo que pidieran tres meses de preventiva. “Riesgo de fuga”, dijeron, y no es para menos. Si el tipo se mandó a mudar a otra ciudad, capaz se creía Harrison Ford en El Fugitivo.
La defensa, a cargo de Alejandro Varas, intentó bajarle el tono al drama. Pidió algo más light, como presentaciones periódicas ante la Justicia. Pero la jueza Lilian Bórquez no compró el verso y le puso un mes de cana, asegurando que el proceso siga sin que Luis se mande a mudar otra vez.

