La SCPL confirmó lo que ya sabíamos sin que nos lo dijeran: si es verano, hay corte. Si hace calor, hay corte. Si pestañeás fuerte, también hay corte. Esta vez, el apagón hídrico será por 30 horas para “mantenimiento en Valle Hermoso”, que suena a spa premium, pero es básicamente el lugar donde intentan que el agua llegue sin hacer berrinche.
El martes 2 de diciembre, a las 18 horas, Zona Norte va a quedar mirando la canilla como quien espera al 10 en la Selección. Al día siguiente, miércoles 3, también a las 18, el turno será para Zona Sur y Zona Central. Mismo menú, mismo ayuno líquido.
Cortes de agua: tradición más fuerte que el viento
La Cooperativa explicó el clásico argumento: en verano el consumo se dispara más rápido que los precios del súper. Según la propia SCPL, el Sistema Acueductos mantiene un caudal estable, pero el problema es que nosotros, los mortales, tomamos más agua, bañamos a los perros, llenamos piletitas y regamos la planta que ya está muerta pero negamos la realidad.
De hecho, informes de consumo publicados por medios como Infobae y Página/12 muestran que en la Patagonia el uso de agua aumenta hasta un 40% en temporada de calor, especialmente en ciudades con viento que te reseca hasta el alma. Comodoro no es la excepción: acá el verano trae ganas de hidratarse, pero el acueducto no trae muchas ganas de colaborar.
El sistema: más frágil que WiFi de vecino
La Estación de Bombeo Valle Hermoso necesita mantenimiento “para mejorar la prestación”. Lo leemos y suena hermoso, pero la experiencia nos enseñó que estos arreglos son como promesas de campaña: o funcionan un ratito, o directamente nos dejan a pata en el peor momento.
Si sumamos que el acueducto viejo tiene más años que El Chavo y que cualquier desperfecto lo deja “turbio” (literal), entendemos por qué los cortes llegan como si fueran fascículos coleccionables.
Según datos del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA), buena parte de la Patagonia arrastra infraestructura hídrica atrasada en más de dos décadas. O sea: pedimos 5G, pero todavía estamos peleando para que salga agua del lavarropas.

