Un choque entre una Honda 125 y un Fiat Strada agitó la mañana en barrio General Mosconi. La motociclista, de 28 años, terminó con escoriaciones y dolores, pero rechazó la ambulancia y dijo que iría por su ART. El conductor, un hombre de 80, quedó ileso. Policía Científica, Tránsito y Fiscalía trabajaron en el lugar, porque nada como empezar el viernes con trámites y secuestro preventivo.
La mañana de este viernes arrancó movida en barrio General Mosconi, donde un accidente vehicular terminó con una motociclista herida, dos vehículos secuestrados y el clásico operativo de viernes: Policía, Científica, Tránsito y una ambulancia que llegó pero se fue sin paciente.
El siniestro ocurrió alrededor de las 7:45, en la intersección de avenida Tehuelches y Cerro Vitteau, una zona donde a esa hora el movimiento empieza a levantar, entre vecinos saliendo a trabajar y el tránsito que todavía no despierta del todo.
Choque entre un Fiat Strada y una Honda 125
Por causas que todavía se investigan, un Fiat Strada, conducido por un hombre de 80 años, impactó con una Honda 125 Tuster manejada por una mujer de 28 años. Una diferencia de edades y cilindradas digna de una metáfora, pero acá lo importante es que el choque terminó mal para la motociclista.
El personal de la Comisaría Mosconi llegó rápido y corroboró la presencia de los dos vehículos. No hubo discusión, ni escenas de película: solo un choque típico de mañana fría en Comodoro, donde la prioridad es entender qué pasó y asistir a la persona lesionada.
La motociclista: golpes, escoriaciones y decisión firme
Cuando arribó el personal sanitario, la conductora de la moto explicó que tenía dolores corporales y presentaba escoriaciones en la pierna derecha, señales claras del impacto contra el asfalto. Sin embargo, a pesar de las lesiones, decidió no ser trasladada en ambulancia.
Prefirió ir por sus propios medios a una clínica privada para activar la cobertura de su ART, una jugada que más de un trabajador conoce de memoria. La ambulancia respetó la decisión y se retiró.
Policía Científica y controles de rutina
Mientras eso pasaba, Policía Científica realizó las tareas de rigor: mediciones, fotos, relevamiento de la escena, lo habitual para dejar todo registrado como corresponde. A ambos conductores se les pidió documentación y, según el parte, todo estaba en regla.
El equipo de Tránsito Municipal también intervino, realizando los tests de alcoholemia. En un mundo ideal deberían dar siempre negativo… y esta vez pasó: cero alcohol tanto para el conductor del Strada como para la motociclista.
Fiscalía y el secuestro preventivo de los vehículos
Como la joven resultó lesionada, se dio aviso a la funcionaria de fiscalía de turno, que dispuso lo habitual en estos casos: el secuestro preventivo de ambos vehículos hasta que la motociclista presente su certificado médico. Algo así como “nadie se va hasta que tengamos los papeles”.
Los dos rodados fueron trasladados al Corralón Policial, donde quedarán a la espera del documento médico que cierre la parte sanitaria del accidente.

