El vuelco en el Camino Centenario pudo haber sido una tragedia con todas las letras, pero esta vez el destino jugó a favor. El siniestro ocurrió este viernes por la mañana, alrededor de las 11:10, en uno de los caminos más transitados de Comodoro Rivadavia. El único vehículo involucrado fue un utilitario Mercedes Benz Sprinter, que terminó volcado tras un despiste que todavía está bajo investigación.
Según la información oficial, el conductor perdió el control del vehículo, cruzó de carril y terminó volcando. Así, sin vueltas. Un movimiento brusco, un segundo de más, y el utilitario quedó dado vuelta en plena traza. Lo que sigue es ese silencio incómodo que siempre aparece después de un accidente y la pregunta inevitable: “¿cómo no pasó algo peor?”.
Porque sí, el vuelco en el Camino Centenario tuvo todos los condimentos para escalar a una situación mucho más grave. Cruzar de carril en esa zona no es una pavada. Cualquiera que maneje seguido por ahí sabe que no sobra espacio ni tiempo para reaccionar. Pero esta vez, por pura suerte o sincronía cósmica patagónica, no había otros vehículos ni peatones en el momento del vuelco.
Un conductor joven y un final sin riesgo de vida
El conductor del utilitario tiene 26 años y fue asistido en el lugar por personal médico. Presentaba dolores en uno de sus hombros, motivo por el cual fue trasladado al Hospital Regional para una evaluación más completa. Desde la Policía fueron claros: no corre riesgo su vida.
En Comodoro estamos acostumbrados a titulares pesados, por eso cuando la historia no termina en tragedia se siente casi como un respiro colectivo. El vuelco en el Camino Centenario dejó chapa retorcida, tránsito complicado y nervios, pero no víctimas fatales ni heridos graves. En la balanza, eso ya es mucho.
Fuente: Diario Crónica

