El episodio ocurrió este sábado, cerca de las 2:23 de la madrugada, en inmediaciones del Lago Musters, uno de los puntos más transitados y visitados de Sarmiento. Personal de la Comisaría local recibió varios llamados telefónicos de vecinos que advertían sobre una camioneta que circulaba a gran velocidad y realizando maniobras peligrosas en la zona.
Según relataron los testigos, se trataba de una VW Amarok gris que parecía fuera de control, avanzando más rápido de lo razonable para un sector donde el paisaje invita a frenar… no a acelerar como si fuera la recta final del Turismo Carretera.
Maniobras peligrosas, despiste y alarma en la zona
Al llegar al lugar, efectivos policiales junto con personal de la Guardia Urbana Municipal constataron que el vehículo señalado ya había despistado y se encontraba a un costado del camino. No hizo falta buscar mucho: la camioneta estaba ahí, y el conductor también.
El hombre, de 54 años y oriundo de Comodoro Rivadavia, presentaba signos evidentes de ebriedad. Ese “olor a viernes largo” que no engaña a nadie y menos a un control policial de madrugada.
La escena fue clara: alcoholizado en Lago Musters, maniobras peligrosas, despiste y un final anunciado. Por suerte, no se informó sobre personas lesionadas, algo que en este tipo de situaciones suele ser casi un milagro patagónico.
Alcoholizado en Lago Musters y el test que no perdona
Ante el estado del conductor, se procedió a realizar el test de alcoholemia correspondiente. El resultado fue contundente: 1,43 gramos de alcohol por litro de sangre. Muy por encima de cualquier límite permitido y lejos de cualquier discusión posible.
Con ese número, no hubo margen para interpretaciones creativas. Se labró el acta de infracción correspondiente y se dispuso el secuestro del rodado, una VW Amarok que pasó de paseo nocturno a quedar retenida por conducir alcoholizado.
El procedimiento se realizó conforme a lo establecido, con intervención conjunta de la Policía y la Guardia Urbana, reforzando los controles en una zona que suele ser tranquila, pero que de noche también puede convertirse en escenario de imprudencias graves.

