El aumento de casos de sífilis en el país tiene su reflejo en Chubut. Según Julieta Sabatino, referente del Programa Provincial de VIH, ITS y Hepatitis Virales, la infección sigue circulando activamente y muchas veces pasa desapercibida.
“La sífilis puede generar una lesión inicial que desaparece sola, pero la bacteria sigue presente en el organismo y la persona puede contagiar sin saberlo”, explicó Sabatino. La detección solo es posible mediante análisis de sangre, ya sea con test rápido o estudios de laboratorio.
Embarazo y complicaciones prevenibles
Uno de los puntos más sensibles del aumento de casos es el impacto en personas gestantes. La infección puede transmitirse al bebé durante la gestación o el parto, provocando complicaciones graves que son totalmente prevenibles con diagnóstico y tratamiento oportunos.
Por eso, el testeo es clave. Y acá viene la buena noticia: en Chubut es gratuito, no requiere orden médica y está disponible en todos los centros de salud y hospitales de la provincia. Una gota de sangre del dedo y en unos 15 minutos se obtiene el resultado.
Penicilina y prevención: el combo que funciona
Si el test da positivo, el tratamiento con penicilina es 100% efectivo y cura la enfermedad. Pero Sabatino aclara que no alcanza solo con curarse: la prevención es central.
El aumento de casos se vincula directamente con la disminución en el uso del preservativo y la falta de percepción de riesgo. “El preservativo sigue siendo el método más efectivo para prevenir infecciones de transmisión sexual y debe usarse durante toda la relación sexual, ya sea vaginal, oral o anal”, advirtió la especialista.
Testeo, cuidado y comunicación
Desde el Programa Provincial insisten en el autocuidado, el testeo anual y la comunicación con las parejas sexuales para evitar nuevas transmisiones. La idea es simple: testearse, cuidarse y no subestimar la infección.
Como resumió Sabatino: “La sífilis existe, está entre nosotros y se puede prevenir y curar. La clave es testearse y cuidarse”. Nada de paniqueo, pero tampoco de relajarse: la prevención es más fácil que lamentar.

